lunes, 10 de noviembre de 2008

ROMÁN OROZCO y la revolución cultural de Izquierda Unida. (O el cutrelux de la demagogia periodística).

Román Orozco, que se llama José Salvador (¡Hosanna! ¡Hosanna!), es como Antonio Burgos pero sin barba. Hasta da pregones como él (y no nos referimos a las columnas que hace o a sus intervenciones radiofónicas...). Román Orozco, como cualquier modelo o participante de "Gran Hermano" o torero, pregonó las fiestas de su pueblo en 1999, en honor del santo patrón: el Cristo de la Vera Cruz. http://www.iznatoraf.info/htmltext/pre1999_r_orozco.html
El gran creador de opinión José Salvador (¡Hosanna! ¡Hosanna!) Román Orozco, nació en Iznatoraf, Jaén. Como Paquito Clavel, el creador del cutrelux.
No sabemos si será cosa de la tierra, pero lo cierto es que estos dos hijos ilustres del bonito municipio jiennense comparten su anacronismo. Si Paquito Clavel es un adelantado a su tiempo, Román Orozco, columnista, tertuliano, delegado de El País en Andalucía, escritor, azote de la derecha, etcétera, unas veces vive en un futuro lejano e inverosímil (el esplendorosísimo futuro que nos presenta siempre su periódico cuando quiere reflejar la actual Andalucía del presidente Manuel Chaves); y, otras, se nos queda el hombre anclado en el pasado más abominable.
Al leer algunas columnas como la que publicó el día 6 de noviembre, nos damos cuenta de la triste realidad temporal de este gran periodista andaluz: se le ha vuelto loco el reloj, vaya por Dios (o por el Cristo de la Vera Cruz).
http://www.elpais.com/articulo/andalucia/Cultura/pueblo/elpepiespand/20081106elpand_6/Tes

En su estupenda columna titulada "Cultura para el pueblo", en la que elogia la política de fomento cultural (????) de Rodrigo Torrijos, ese político "lumbrera" de Izquierda Unida, tras la celebración en los Reales Alcázares de la entrega del premio de poesía Ángaro copatrocinado por el Ayuntamiento, dice una frase que vale todo un potosí: "La intención del delegado del Distrito Sur al convocar a sus vecinos la noche del 30 de octubre estaba clara: fomentar la cultura, acercarla a aquellos ciudadanos tanto tiempo olvidados. Porque la cultura no puede, no debe, quedarse en los palacios para disfrute exclusivo de los poderosos. De los de siempre". (Aquí, haremos una pausa porque es que Cloto, que siempre tiene que dar la nota, está que se troncha de la risa... Y, es que ella, como no hace distingos entre unos y otros, lo mismo se ríe de un chiste hecho por un señor rancio y cínico de derechas que de otro chascarrillo hecho por un señor demagogo de izquierdas. Porque la risa, dice, no sabe de sectarismos).

El señor José Salvador (¡Hosanna! ¡Hosanna!) Román Orozco, que se ha jubilado de su puesto como delegado de El País en Andalucía, se dedica ahora a hacer columnas de opinión como otros juegan a la petanca. Y las hace muy bien; es decir, escribe correctamente, pone las tildes en su sitio, tiene una sintaxis correcta..., todo bien excepto los tiempos. Porque es que, el señor José Salvador (¡Hosanna! ¡Hosanna!) Román Orozco, como si su reloj vital hubiese sido pintado por su tocayo Dalí, está algo reblandecido, y así, lógicamente, confunde las épocas. Porque, eso de la cultura encerrada en los palacios para disfrute exclusivo de los poderosos suena algo demodé. Como nosotras no dudamos en ningún momento de la buena voluntad de este maestro de periodistas, no tenemos más remedio que achacar a su reloj trastornado este comentario un tanto demagógico; pues, hombre, hablar hoy en día, y más en esta Sevilla capital de la cultísima Andalucía del siglo XXI o XXII que suelen pintarnos desde las páginas de El País, de que la cultura está secuestrada por los poderosos, nos parece cuando menos algo extravagante. Como los trajes y las plataformas de Paquito Clavel. Igualito. Y es raro porque el mismo señor José Salvador (¡Hosanna! ¡Hosanna!) Román Orozco, cuando quiere, como ha quedado dicho en alguna línea anterior, pinta la realidad de otra manera, con menos tufo a posguerra que el que desprende la afirmación sobre la cultura para disfrute "de los de siempre". Precisamente, en una entrevista a la Directora de Igualdad de la Universidad de Sevilla publicada el día 5 de octubre de este mismo año, le preguntaba lo siguiente: ¿Valoran los estudiantes de hoy la facilidad que tienen para acceder a la Universidad?http://www.elpais.com/articulo/andalucia/Iguales/aulas/elpepiespand/20081005elpand_4/Tes

Estas contradicciones no son demasiado reprochables, pues cada uno, faltaría más, tiene el derecho de hacer de su capa articulística el sayo que le convenga. Y el señor José Salvador (¡Hosanna! ¡Hosanna!) Román Orozco se ha hecho un sayo tan original, tan original, que bien se podría decir que, siguiendo los pasos de su singular paisano, ha creado con esta manera de interpretar la realidad un nuevo concepto periodístico: el cutrepress.

En cualquier caso, nosotras, que tenemos todavía mucho que aprender de esta profesión, seguiremos leyendo a este periodista tan independiente. Y, si un día, por la razón que sea, logra ajustar su reloj daliniano a la realidad ambiente y critica, por poner un ejemplo, a Canal Sur, la televisión pública manejada por "los poderosos" que nos gobiernan, no sólo por no poner cultura sino por pisotearla constantemente con programas como el de María del Monte, nuestros corazones darán un vuelco de alegría y nos pondremos contentísimas y nos compraremos inmediatamente zapatos con altísimas plataformas y vestidos estrambóticos para cantar, junto a este gran defensor de la cultura, ese twist tan bonito compuesto por su paisano Paquito Clavel:

¯...y no lo podemos remediaaaaaar... nuestros corazones se ponen a palpitaaaaaaaar.... tic-tac tiqui-tic-tiqui tic taaaaac... ¯

sábado, 1 de noviembre de 2008

ANTONIO BURGOS: ¡Que viene el "Coco"! (O el cagón más rápido a este lado del Guadalquivir).

Don Antonio Burgos Belinchón es un maestro indiscutible del periodismo al que nosotras respetamos muchísimo. Don Antonio Burgos Belinchón también es un gran humorista... (Pausa para que Cloto, que es la más alegre de las tres, se monde de risa).
Bien, decíamos que don Antonio es un gran humorista y eso se puede ver en cualquiera de sus graciosísimas columnas, como, verbigracia, la que publicó el día 28 de octubre que llevaba el bonito nombre de "Jalogüin de UGT y tós sus muertos".
http://www.antonioburgos.com/abc/2008/10/re102808.html
Don Antonio, como es un humorista de los buenos, de los que practican el humor inteligente (valga la redundancia), hizo gala ya desde el título de una finísima ironía para criticar al sindicato UGT por mostrarse públicamente de acuerdo con las iniciativas del juez Garzón con respecto a la Memoria Histórica. Si algún lector quiere ver en ese título y en frases como ésta: "A buenas horas le ha dado antifranquista a la UGT y a tós sus muertos", una muestra clara de la peor "grasia" sevillana y de la más zafia y grosera guasa tabernaria, es porque ese lector es tonto del culo y, además, es un rojo maricón rencoroso que sólo quiere fastidiar a las personas de bien. Ea. Porque no hay nada más lejos de don Antonio que la zafiedad y la grosería. Don Antonio es un señor muy educadito, de los que asoman muy bien asomadito el piquito de su pañuelito muy bien planchadito por el bolsillito de su chaquetita. Como Dios manda. Y no como esos mariquitas malas personas que van de cualquier manera y ponen, además, en peligro a la famila como muy bien supo decir don Antonio en su magnífico y cristianísimo pregón de Semana Santa: "Sevilla se encuentra a Dios por la calle. Dios es como de la familia. Si la familia está en crisis; si se niegan sus valores con burdas parodias del matrimonio católico que van contra les leyes de Dios y de la Naturaleza, aquí se afirman sus supremos principios. Somos de la cofradía de nuestra familia..."
http://www.antonioburgos.com/antologia/pregon2008.html
Don Antonio, como los grandes humoristas, sólo puede ser apreciado por personas inteligentes. Si dice, por ejemplo : "Las ocasiones las pintan, si no calvas, sí por lo menos como la frente de Shaila Dúrcal, que se está dejando la frente la muchacha", como hizo el día 3 de septiembre en un artículo desopilante titulado "Las hazañas bélicas de Garzón", http://www.antonioburgos.com/abc/2008/09/re090308.html, lejos de pensar que es una lamentable manifestación de mal gusto; un desafortunado chiste cretino más propio de burdos "cuentachistes" de "La tarde con María", de Canal Sur, que de genios del humor como don Antonio, que es lo que pensarían sin duda los tontos, nosotras, que nos consideramos muy inteligentes, hemos sabido ver en ese "gag" verbal una extraordinaria facultad para crear humor sólo al alcance de unos pocos privilegiados. (Si en la batalla por hacer un humor de calidad en la que don Antonio lucha cada día, esa señorita cantante ha sido insultada de manera gratuita sin comerlo ni beberlo, deberá ser considerada un efecto colateral).
Para valorar convenientemente el humor de don Antonio, no debemos olvidar que estuvo en La Codorniz, esa revista audaz para lectores inteligentes, firmando artículos con el adecuado seudónimo "Coco".
Como nosotras nos reímos mucho y lo pasamos muy bien viendo cómo corren despavoridos los rojos malos, muertos de miedo ante este renacido Atila del humor (¡¡¡Que viene el "Coco" Burgos, el azote de Dios...!!!), no podemos dejar de ponernos inmediatamente de hinojos ante ese munificente Dios, al que tan bien pregona este genio del humor, para darle las gracias por habernos regalado la dicha tan grandísima de coincidir en el tiempo con el más conspicuo epígono de Miguel Mihura, el fundador de La Codorniz.
Si para Mihura el humor era "Un capricho, un lujo, una pluma de perdiz que se pone en el sombrero; un modo de pasar el tiempo...", para don Antonio es lo mismo pero acordándose de los muertos de la perdiz esa; ya que, es algo muy gracioso eso de acordarse de los muertos. Y, además, a don Antonio se le da de miedo (¡¡¡Que viene el "Cocoooo"!!!).
Las madres y los padres sevillanos, las madres y los padres como Dios manda, cuando sus hijos no se portan bien, les asustan de esta manera: "Si te portas mal, si te da por ser maricón y querer casarte o, peor aún, si te da por querer pasear por calles que no estén emporcadas con el nombre de Franco o de Queipo de Llano, llamaré al coco Burgos y te dedicará una brillante columna en la que se acordará de todos tus muertos".
Ahora, una cosa debe quedar clara: don Antonio, aunque diga lo que dice en el ABC, no es franquista. Si hay algo que le hace perder las buenas maneras que muestra diariamente en sus artículos, es que le llamen franquista. Le molesta tanto que, al igual que los pistoleros esos del far west desenfundaban con la rapidez del rayo sus revólveres por un quítame allá esas pajas (¡Ave María Purísima!), él, en cuanto oye que alguien le dice: "Burgos, eres un pedazo de franquista como la copa de un pino", con la rapidez del más temible cowboy desenfunda sus glúteos ebúrneos y acribilla a mojones a los muertos de ese alguien y al mismísimo sursum corda si hace falta. Para que aprenda. Si Billy el niño era el pistolero más rápido a este lado del Pecos, don Antonio Burgos, que está hecho un chaval, es el cagón más rápido a este lado del Guadalquivir. A modo de cartel de esos que dicen cuidado con el perro, don Antonio dejó esto muy bien clarito en una preciosa columna de 2007 que se titulaba, "Borren el franquismo en Sevilla":
"María, marchando una de ironía. Con la ironía en la mano, como persona de diplomacia, tengo que reconocer que está muy bien la Ley de la Memoria Histórica (por los co...) Dicho lo cual informo que estuve frente a la dictadura cuando había que estarlo: con Franco vivo, para que las libertades llegaran cuanto antes. Así que yo me cago en los muertos de quien me llame franquista."
http://www.antonioburgos.com/abc/2007/10/re101207.html
Don Antonio también escribió en la revista satírica Hermano Lobo. Allí, además del conocido “Coco”, firmaba con otros seudónimos igualmente graciosos como “Celio Alcantarilla”, “El sastre de la capa de Luis Candelas”, “Los camborios de Santurce”, “Los camborios totalitarios”, “Cicutex”, etcétera... Vamos, que don Antonio, nuestro admirado por tantas cosas don Antonio Burgos Belinchón, un señor que se viste por los pies, con mando en plaza del periodismo sevillano, tuvo tantos heterónimos como Pessoa, ese portugués que dejó escrito en el Libro del desasosiego una frase de rabiosa (y tan rabiosa) actualidad: En la vida de hoy, el mundo sólo pertenece a los estúpidos, a los insensibles y a los agitados”